Y Él Dijo:
Miro mi rostro reflejado en tus lagrimas, forman afluentes en tus mejillas, recorren lentamente los relieves de tu piel, como aguas tranquilas y profundas.
Un cardumen de besos escapan a mis redes, mis señuelos ya no son eficaces en tus aguas, ya no humedeces mis labios ni calmas mi sed, lagrimas oscuras-amargas sabor a lejanía, el rimel corrido descubre antiguas huellas de besos y frases susurradas, mi aliento ya no entibia tus oídos, mis susurros no las endulzan.
Amanece, mis brazos ya no te alcanzan.
Solo me resta esperarte, mis brazos ya no te alcanzan.
Con tu brillo llegas hasta mi, me calmas.
Será hasta esta noche.
Miro mi rostro reflejado en tus lagrimas, forman afluentes en tus mejillas, recorren lentamente los relieves de tu piel, como aguas tranquilas y profundas.
Un cardumen de besos escapan a mis redes, mis señuelos ya no son eficaces en tus aguas, ya no humedeces mis labios ni calmas mi sed, lagrimas oscuras-amargas sabor a lejanía, el rimel corrido descubre antiguas huellas de besos y frases susurradas, mi aliento ya no entibia tus oídos, mis susurros no las endulzan.
Amanece, mis brazos ya no te alcanzan.
Solo me resta esperarte, mis brazos ya no te alcanzan.
Con tu brillo llegas hasta mi, me calmas.
Será hasta esta noche.
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