sábado, 16 de agosto de 2014

La Valentía, hoja de doble filo

Y Él Dijo:

Cuenta la historia de un Rey que tras la invasión en uno de sus dominios con el fin de derrocarle.

- El rey dispuso un perímetro de asedio el cual nadie podía entrar ni salir, y para probar que su ley era la no agresión dentro de sus dominios, ordeno no atacar a los atrincherados pero también no permitiendo les salir de dicho cerco.


- Los consejeros del Rey le planteaban la posibilidad de iniciar un ataque sorpresa y despachar a los cabecillas como método ejemplificador.

- El Rey dijo las personas malas serán siémpre que no cambien, personas malas.
 No se puede distinguir por rango, si esta a la cabeza o al final, son y siempre serán personas malas.
Y saben mis queridos consejeros? para eliminar la maldad de estas personas hay que ser paciente, muy paciente.

Si quieren matarse entre ellos bien, así arrestaremos a menos.

- Los consejeros dijeron pensábamos que nuestro trabajo era investigar, juzgar y condenar.

- El Rey dijo No, mis consejeros nuestro rol es proteger a la gente decente, no mantener el orden entre los bandidos.

La situación llego a un punto en donde los amotinados no tenían ya que comer, beber y el invierno se acercaba.

Sin perder un solo soldado, el rey les dijo a los amotinados: tras haber perpetrado dichos actos con tal valentía y determinación, el cual respeto, ahora tras estos acontecimientos deberán tener la valentía de permanecer hasta su deceso y recuerden que; El rey no les privo de la vida, sino que ustedes mismos buscaron su perdición.

Dicho esto recuerden lo siguiente amigos lectores.

Siempre la impaciencia de ganar nos hace perder, hasta la propia vida incluso.

No hay comentarios: