Amaneció un día como cualquiera,
luego de asearse y desayunar mientras leía las noticias cayo en la cuenta de
que ya no existía, negando la realidad aún seguía haciendo lo de cada día, la
rutina marcada por el tiempo la seguía al pie de la letra, seguramente desde aquella
noche en que todo termino lentamente dejo de escribir, la inspiración se había silenciado
por mas suplicas e intentos continuos de una palabra esperanzadora solo el
silencio era la respuesta.
Aquella noche en que aquello murió,
al instante se reinvento y quiso sus esperanzas volver a nacer con las ansias
de volverla a ver, que esta vez todo indico no sería así, su corazón dejó de
latir, dejo respirar y su inspiración lo
abandono.
Esto fue lo último que escribió…
No hay comentarios:
Publicar un comentario