En aquella hora, por aquellas noches eh de extrañar el resto de
toda aquella belleza y ternura que aún no conozco de ti, que intuyo que a tu
tiempo quizás sepas hacerme descubrir.
Vulnerable y desprotegido me he sentido, pensándote, sintiéndote
tan tan tan distante como para tomar tus manos.
¡Ha sí! tus manos, tiernas y tibias que abrigan infinitas
caricias y gestos adornados de dulzura.
Pensar en buscar abrigo, lo primero en mi mente fue imaginar
tus delicados dedos, tus manos pequeñas
como gotas de rocío.
Diré que te he imaginado de mil maneras, desde tus ojos
transparentes el cual reflejan la luz que hay en tu interior.
Eh pensado invocarte en tantas ocasiones pero aun no encuentro
la última frase, la rima correcta.
Tomare prestada la visión de un ser nocturno para no errar el
camino, tomare la piel prestada de un shaman, invocare tu alma y danzare para
ti recitando frases extrañas. Solo porque vengas a mí un breve instante.
Disfrutare oír tu exótica voz que aún no conozco y con tu canto hechizaras
mi carne.
Solo sé que intuyes mi contenido y a la vez temes descubrirlo,
como una loba hambrienta te me acercas a por un poco de mí y huyes a ponerte a
salvo de ti misma.
La vida no se resume a solo lo importante, sino a vivirla y amar
correctamente.
Se y reconozco sobre nuestro amor y te lo declaro una vez más.
Un amor nacido en la admiración, interés, intriga, encanto, fascinación,
dudas y certezas, temores y deseos, tan especial y particular el cual ellos,
los de solo carne no lo sabrán comprender y puede que lo juzguen.
A veces te necesito más que nunca, más que a diario y por ello
te llamo con toda mi esencia y pensamientos
que por un breve, retornes a mí, para poder oír nuevamente tu voz. Aquella
voz que aún sigue siendo un misterio para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario