miércoles, 10 de septiembre de 2014

Se nos fue el romance.


Y se nos fue el romance, todo indicaba que sería eterno, infinito como las ilusiones.
Veo la lúgubre niebla silenciosa cubrir la luz que emanaba de aquello, al final las palabras se volvieron veneno, las lágrimas son amargas y corroen mi rostro dejando huellas profundas en él.

¿Qué le paso al romance? al meloso y feliz, de aquellas notas de voz en las mañanas o aquellas tiernas frases de buenas noches.
Mi ser extraña aquellos sorbos de vida, extraña el haber bajado la guardia para sentirse totalmente vulnerable, esa es la única forma de dejarse amar, sin coraza, sin escudo, totalmente desarmado con el alma al desnudo.

Asumir todo esto da miedo y que humano se siente al poder expresarlo a viva voz.

A pesar de saber que se nos fue el romance.

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