martes, 20 de enero de 2015

Ella que todo lo sabe.




Por las mañanas casi al alba ella solía salir sobre sus pasos suaves como la seda en un tono de silencio.
Sabia de sus andanzas matutinas porque simple y temporalmente sentía perder una parte importante mí.
A la playa, es donde se dirigía a ver el amanecer, decía que era la hora donde las olas parecían conversarle y dibujarle en la bruma que se levantaba imágenes presentes y futuras a lo cual ella simplemente las observarlas.
En realidad no sé si tenía cierta fascinación por el mar o si era su momento en donde coordinaba mis pensamientos, no es que fuese obsesiva sino más bien perfeccionista.


¡Asentí entre risas!

Cierta mañana fui donde ella, llegando por detrás cubrí su espalda con una manta, en silencio nos saludamos con una dulce mirada, mientras quedamos observando el horizonte le dije: Este verano vamos a estar tú y yo solos.

Ella respondió con una miranda nostálgica, mientras tomaba mi hombro.

Al tomar su mano pregunte: ¿qué ocurre?

Ella respondió: no quiero estar sola, ¿te quedaras conmigo? a veces sueles irte sin dejar rastros.
Caminamos hacia el apartamento al entrar vi el inmenso espacio, parecíamos diminutos.

Dije: o el apartamento es inmenso o ¿realmente somos seres diminutos con un ego el cual a veces es tan gigante como este sitio?

Mirándome dijo: ¡lo sabrás tú eres el dueño de ambas cosas!

Ya en tono preocupado le dije: tenemos que hablar, ¿qué te ocurre?

Dijo: he recibido ciertos mensajes muy extraños, y esta noche a aparecido alguien que sabe mucho sobre nosotros

Pregunte ¿qué es lo que sabe?

Levanto la voz y dijo: ¡Dice que es mi madre! ¡mi madre está muerta, nuestra madre está muerta¡ ¿lo recuerdas? ¡La vimos morir en el hospital!

De repente algo en el aire hizo ruido y mi rostro cambio de estado.

Me pregunto: ¿qué ocurre?

Dije: puede que no fuese justamente nuestra madre biológica sino nuestra creadora.

Dijo: ¿cómo así?

Respondí: ¿cómo estas o estamos seguros de que nuestro creador tiene que ser únicamente masculino? ¿Quién lo creo a él entonces?
¡Y que! si verdaderamente ¿es solo La Creadora?

Ella está aquí por una razón.

Esta noche he hecho algo, que no tiene marcha atrás.
La mire fijamente y exprese por ultimo: tú eres mí conciencia lo sabes mejor que yo.

Ella solo quedo mirando como buscando dubitativa aquel ruido.-

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